domingo 25 de octubre de 2020

Espectáculos

Enmienda XIII: La esclavitud en Estados Unidos no se abolió, solo cambió de forma

El documental muestra con crudeza la realidad de las comunidades afroamericanas y latinas, que siguen siendo el blanco de las políticas segregacionistas

Si bien nuestro país tiene sus propios problemas que deben ser atendidos, no está de más mirar lo que ocurre en otros lugares, sobre todo cuando una gran parte de la población carga con un pesado estigma enraizado en los estamentos más profundos de la sociedad.

La muerte del ciudadano negro George Floyd -el 25 de mayo de este año- a manos de policías de Minneapolis dejó al descubierto una realidad centenaria en el pueblo estadounidense: nunca se abolió la esclavitud, solo se le cambió el nombre.

De eso trata Enmienda XIII, el documental dirigido por Ava DuVernay que analiza cómo luego de la décimo tercera enmienda de la constitución de Estados Unidos, que establece que todo americano es libre a menos que cometa un crimen, comienza una paulatina y cada vez más virulenta criminalización de la población negra bajo diversos argumentos que cambian década tras década.

La película comienza con un audio del ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, afirmando que a pesar de que su país tiene el 5% de la población mundial, tiene el 25% de los prisioneros del mundo. De esta manera comienza con una breve reseña de la historia económica de la esclavitud, de cómo el sur quedó en quiebra luego de la abolición y de qué forma esa misma población que quedó libre de la esclavitud, fue criminalizada y encarcelada para luego ser usada como la mano de obra gratuita que ofrecían las cárceles.

La mayoría de las veces “vagancia”, “deambular”, “arrojar basura” o “ser pobre” eran los motivos que esgrimía la justicia para encarcelar a familias enteras.

“Nosotros no somos las decisiones que tomamos. Somos las decisiones que tomaron nuestros ancestros, si eres blanco. Pero si eres negro, eres las decisiones que tus ancestros no pudieron tomar”, dice uno de los interlocutores del documental.

La directora también muestra cómo los medios de comunicación y, en su momento, el cine fueron herramientas utilizadas para estigmatizarlos.

Desde la película “El nacimiento de una nación”, de D.W. Griffith (1915) que criminaliza al negro y glorifica al Ku Klux Klan, hasta el ahorcamiento de jóvenes negros en distintas ciudades durante los años ’50 bajo el dudoso argumento de haber sido “atacados por una pandilla”, el film muestra cómo la persecución siempre fue moneda corriente.

El documental es ágil, atrapante y está compuesto por segmentos separados por canciones de protesta (creadas especialmente para el film) con los ritmos negros característicos de cada década.

En los años ’60 aún no podían votar, estudiar, viajar en transporte público ni ingresar en locales “para blancos” convirtiéndolos en ciudadanos de segunda, con la consecuente marginación que esto implicaba. Es entonces cuando surgen los distintos grupos activistas, entre ellos el de los Derechos Civiles, liderado por Martin Luther King Jr. Estos grupos que eran arrestados con frecuencia, lograron dar vuelta la situación, transformando el concepto social de criminalidad: ser arrestado era algo noble.

Finalmente la segregación racial fue abolida en 1965, sin embargo la persecución continuó bajo nuevas leyes.

Nixon comenzó una lucha contra los grupos activistas negros (Panteras Negras y Black Power) también contra los movimientos de izquierda antibélicos, los movimientos por la liberación de las mujeres y por los derechos de los gays.

A la vez, inicia otra lucha contra las drogas, como si fuera un problema criminal y no un problema de salud, por lo que las cárceles se llenan de personas por delitos leves como tenencia de marihuana.

Como no podía estar en contra de los antibélicos ni de los negros, y tampoco hacerlos ilegales, buscó la manera de asociar a los hippies (antibélicos) con la marihuana y a los negros con la heroína. Así se los podía criminalizar. Esta política continuó durante toda una década.

En los años '60 varios grupos comenzaron a manifestarse por la igualdad

Los números del documental muestran cómo la población carcelaria se mantuvo estable durante el siglo XX hasta los años 70, que comenzó a aumentar drásticamente.

En 1982 Reagan lanzó una guerra mucho más dura contra las drogas a pesar de que (según el documental) no era un problema social serio.

Dos años después entra el crack en Estados Unidos y se instala en los barrios bajos con poblaciones negras de bajos recursos. Así comienzan a ser encarcelados por tenencia, consumo y comercialización; y las penas para los negros eran mayores que para los blancos.

A la vez, son sobrerrepresentados en televisión como la imagen del crimen. Cada noticia policial incluía imágenes de jóvenes negros que eran arrestados.

En 1994, el proyecto de ley contra el crimen de Bill Clinton (Crime Bill), no hizo más que contribuir a esta situación. El acta promovía la mano dura, la construcción de más cárceles y sentencias más largas, e incluso amplió la lista de crímenes a los que se le podía aplicar pena de muerte.

Además de los intereses políticos detrás de todos estos años de criminalización sistemática, el film sugiere que también se esconden intereses económicos, ya que los dueños de las cárceles privadas son un factor importante, dado que buscan mantener sus prisiones llenas para poner a trabajar a los presos bajo su mando. También los intereses empresariales quedan al descubierto con empresas como Walmart, Coca-Cola, Kraft Foods, y otras que, bajo el amparo de ALEC (American Legislative Exchange Council, abreviatura del Consejo de Intercambio Legislativo Americano) han estado detrás de algunas propuestas de ley como la ley de Florida “defiende tu territorio”.

Luego de abolirse, los negros libres eran encarcelados y obligados a trabajar gratis

El documental llega hasta el día de hoy, donde el 25% de la población carcelaria del mundo está en Estados Unidos, y enseña que la criminalización y violencia policial que sufren las poblaciones negras y latinas continúa siendo un estigma.

La película está narrada a través del relato de varios activistas, académicos, figuras políticas de los ambos partidos de Estados Unidos y figuras públicas, como Angela Davis, Van Jones, Newt Gingrich, Cory Booker, y otros.

Tuvo importantes nominaciones y premios, entre ellos la nominación al Oscar, Premios Independent Spirit y Círculo de Críticos de San Francisco en 2016 como mejor documental, y los galardones de BAFTA y Satellite Awards, el mismo año.

Netflix ha puesto algunos de sus documentales en versión original en su cuenta de Youtube y Enmienda XIII es uno de ellos, por lo que no hay que preocuparse si no tienes acceso a ninguna cuenta de la plataforma.

Enmienda XIII. 2016. Estados Unidos. Dirigida por: Ava DuVernay. Guión: Spencer Averick, Ava DuVernay. Música: Jason Moran. Fotografía: Hans Charles, Kira Kelly. Género: Documental. Disponible en Netflix y Youtube. Nuestra opinión: Buena.