jueves 3 de diciembre de 2020

El director de Contingencias Climáticas asegura que es una temporada típica y que el sistema de mitigación de riesgo está funcionando.
Fincas

Julio Eluani: “Se esperan alrededor de 16.000 hectáreas afectadas por granizo para toda la temporada”

El director de Contingencias Climáticas asegura que es una temporada típica y que el sistema de mitigación de riesgo está funcionando.

El director de Contingencias Climáticas asegura que es una temporada típica y que el sistema de mitigación de riesgo está funcionando.

Los aviones del Sistema de Mitigación de Granizo realizaron los primeros vuelos de la temporada 2020-2021 a mediados de octubre. Desde entonces, se produjeron heladas y algunas tormentas con precipitaciones que dañaron zonas productivas.

Al respecto, el titular de Contingencias Climáticas, Julio Eluani, explicó cómo se trabajó, y qué se hace para mitigar los daños, los recursos con los que se cuenta, y qué esperar para un año que estaría “dentro de lo normal”, con alrededor de 16 mil hectáreas afectadas, entre las que ya se cuentan las de octubre y noviembre, que suman 7.500 hectáreas con daños al 100% (estimaciones a partir de radar).

-Ya pasó un mes desde que se anunció que había comenzado la campaña de mitigación de granizo ¿Se encontraron con una temporada atípica, o estaban preparados para las últimas tormentas que tuvieron lugar en los diferentes puntos de la provincia?

-La temporada está dentro de lo esperado. De hecho, dadas las características de año “Niña” (predominio de heladas por sobre tormentas con granizo), hasta noviembre se ajustó a los pronósticos.

En octubre esperábamos heladas y menos frecuencia de tormentas, cosa que sucedió así. En noviembre se instaló un frente estacionario húmedo en el centro del país provocando más precipitaciones.

Sí podemos mencionar como algo atípico, la tormenta del 12 de noviembre, que tuvo características de súper celda. Este tipo de fenómeno se da raramente en la ciudad pero tiene mayor ocurrencia en los campos incultos.

Lo normal, y se verifica año tras año, es que tengamos unos 110 días con tormentas y 80 días con operaciones aéreas durante la temporada (30 días las tormentas no amenazan las zonas cultivadas).

-Hubo algunos conflictos previos al inicio de la campaña (de tipo laboral). ¿Diría que pudieron ser resueltos a tiempo para garantizar una campaña exitosa?

-Los conflictos salariales fueron de público conocimiento, lamentablemente originados en un presupuesto menor que resintió prestaciones. De todas maneras, se hizo un gran esfuerzo y se subsanaron las dificultades. Durante las tormentas que se han producido, el sistema ha estado activo y se ha trabajado de la mejor manera y con el profesionalismo de siempre de todos los agentes. Siempre apuntamos a seguir adelante con la campaña de mitigación de granizo, para continuar prestando el servicio de la mejor manera posible para proteger a los productores de Mendoza.

-¿Con qué equipamiento se cuenta actualmente? ¿Responde a las necesidades del momento?

-Actualmente contamos con 4 radares meteorológicos en funcionamiento, 3 aviones y el cuarto que se utilizará como back up; la red de generadores de superficie (que opera en la zona de Valle de Uco donde las aeronaves no pueden operar por restricción aeronáutica) y la red de telecomunicaciones que integra todo el sistema.

En cuanto a las necesidades, se ha podido hacer frente a las demandas, contando con todos los componentes antes mencionados.

-¿Cómo está compuesto el sistema de alertas?

Son varios los componentes y los pasos a seguir. Inicialmente nuestro meteorólogo, envía un pronóstico que establece el tipo de alerta que corresponde a ese día y se clasifica en una escala del 0 al 3, siendo el 3 el de tipo más severo. Luego, a través de los radares, se confirma el inicio de las tormentas, se envía un aviso con el alerta a Defensa Civil y a nuestras guardias permanentes (24 hs) de los Centros de Operaciones para, así, de ser necesario, dar comienzo a las operaciones con aviones y/o generadores. También se da aviso a través de las redes sociales de la DCC.

-¿Existen zonas más propensas a otras, o a las que se requiere prestar mayor atención?

-Tenemos identificadas zonas de génesis de tormentas, resultado de los estudios de más de 15 años de investigación. Por ejemplo: las tormentas que se originan en la Pampa del Diamante, al oeste de San Rafael o en el Cerro Nevado al sur, amenazan al oasis sureño. También las que se inician en el Valle de Uco, al Oeste de Tupungato, que representan una amenaza para el oasis centro y norte. Ésas son las zonas de génesis de las tormentas, por lo que cada vez que se detecta nubosidad convectiva en esas áreas, el sistema se pone en alerta y activa los vuelos de patrulla, de ser necesario.

-¿Se estima un porcentaje de daños, en relación a años anteriores?

Estimamos que éste será un año encuadrado dentro de lo normal, es decir en promedio alrededor de 16.000 hectáreas dañadas al 100% en toda la temporada.

Desde la primera tormenta del 16 de octubre hasta la última el 14 de noviembre, en total resultaron afectadas alrededor de 5.000 hectáreas dañadas al 100%, de las cuales durante la tormenta de granizo del 12 de noviembre estimamos que 2.500 hectáreas fueron afectadas al 100%. Todos estos datos son según los radares, es decir que deben ser verificados en campo, por los peritos tasadores.

-En circunstancias óptimas de trabajo, las posibilidades de daño se reducen, pero en su experiencia, ¿siempre existe un margen de error? (o daños que se producirán estadísticamente).

Justamente, la tarea del sistema es mitigar. No podemos evitar que caiga granizo. La potencia de algunas tormentas y su rápida formación a veces las hace humana y técnicamente imposibles de combatir con el mayor de los éxitos. Hay circunstancias en las que los procesos convectivos impiden sembrar todas las celdas debido a fuertes turbulencias que pondrían en peligro a las tripulaciones. Entonces no se trata de falta de medios sino por restricciones de seguridad. Además, tenemos que tener en cuenta que nuestra tarea está dedicada a proteger los oasis productivos.

-El año pasado recibieron una visita desde el exterior para conocer los detalles sobre el sistema en Mendoza. ¿Se trata de un modelo que sirve de ejemplo para zonas en las que también es necesaria una campaña activa de mitigación?

-Teniendo en cuenta que estamos en una zona con alta frecuencia de tormentas, sí, tenemos la atención de otros países que observan atentos cómo funciona el modelo, y de hecho somos los únicos a nivel nacional que utilizamos aviones para mitigar el granizo. Contamos con un gran cúmulo de información, resultado de la investigación de años; y también, no puedo dejar de mencionar al recurso humano altamente calificado con el que cuenta la institución.


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